Hace ya bastantes años, visitando una planta de biogás de un “ganadero” alemán me comentó, en plan de guasa, que sí, que también en esos establos creía que tenía animales, que pagaba a una persona para que se los cuidaba, y que no tenía en esos momentos ni idea del precio del cereal o de la carne. Su negocio principal era generar energía renovable en su planta de biogás y a eso se dedicaba.

Los éxitos del sector del biogás a nivel Europeo, van muy ligados a la acción de las asociaciones de Ganaderos y agricultores. Ellos son los que tienen la fuerza y el papel de defender los intereses de los que representan.

Una planta de biogás genera energía renovable, reduce emisiones, puede tratar residuos e incluso utilizar cultivos para la generación de gas. Se trata de una fuente de diversificación para el sector ganadero y una forma de generar empleo en el medio rural y fijar población.

Encima genera fertilizantes, recientemente en Francia han aprobado una normativa (ver: https://www.bioenergie-promotion.fr/51801/le-digestat-de-methanisation-acquiert-enfin-le-statut-de-produit-fertilisant-en-france/?utm_content=bufferb0106&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer) por la que los digeridos pueden ser tratados como fertilizantes y no como deyecciones ganaderas, esto ayudará mucho a ganaderos Franceses que tienen actualmente problemas por falta de tierras para aplicar sus purines. A los Españoles está claro que no.

Pero por desgracia, parece que las asociaciones ganaderas Españolas no están convencidas de este tema y no realizan ningún tipo de presión al Gobierno para que permita las herramientas para el desarrollo del biogás agrícola, tal y como sucede en el resto de países Europeos.

De aquí unos años, los ganaderos tendrán que responder por las emisiones de gases de efecto invernadero. De momento el gobierno solo pide que las explotaciones las justifiquen (ver: http://www.mapama.gob.es/es/ganaderia/temas/ganaderia-y-medio-ambiente/ecogan-calculo-de-emisiones-y-consumos/ ) Pero de aquí unos años seguramente tocará pagar por ellas. El resto de Europa estará preparada, España no, y gran parte de la culpa será del sector ganadero, que no defendió adecuadamente sus intereses.

Vayámonos preparando!!