Hoy me propongo a reflexionar sobre una alternativa de promoción de biogás que por desgracia no se ha dado que yo sepa en todo el mundo y considero muy interesante.

En Europa hay más de 17.000 plantas de biogás agroindustriales (En España solo unas 40).

Debido a las circunstancias del mercado eléctrico y gasistico, actualmente en Europa se plantean dos vías para el desarrollo del biogás:

  • Uso eléctrico para pequeñas instalaciones pensando básicamente en purines. Esto tiene la ventaja de una elevada reducción de emisiones, generación de empleo, economía circular y soporte al sector ganadero.
  • Biometano : Biogás depurador a condiciones de gas natural para inyección a la red o vehicular.

Para el desarrollo, los estados de la Unión ( a excepción de España), tienen diferentes fórmulas de incentivos para la promoción de estas plantas. El coste de estos incentivos se suple con creces gracias a las externalidades positivas que tiene la implantación de estas plantas, como generación de empleo, inversión, reducción de emisiones, reducción de importación….

Existe otra alternativa que prácticamente no se ha explorado que es el uso directo en calderas. Con respecto al biometano tiene la ventaja de un menor inversión y coste de gestión, al no tener que depurar y comprimir el biogás a condiciones de gas natural.  Es complicado encontrar una ubicación para estas plantas, deben coincidir, consumidor, residuos, espacio, aplicación del digestato… en una misma zona. Esto hace que sea una alternativa que no permite que se generalicen las plantas de biogás tal y como sucede en la mayoría de países Europeos.

 

Igualmente, tal y como se muestra en el siguiente esquema, la fórmula de utilizar una caldera para quemar el biogás sin depurar es mucho más económica que la limpieza de este.

Nota 1: se ha utilizado datos medios de plantas de biogás sobre los 1.400 kWh térmicos por hora.

Nota 2: Se trata de una media pensando en plantas muy optimizadas que utilizan residuos y no cultivos y el mercado permite cobrar por la gestión de estos residuos.

 

Si consideramos que el precio del gas natural para gran consumidor está alrededor de los 2,1 cént€/kWh para industrias (5,5 es el coste de particulares) nos sale que para abordar una planta de biogás de inyección a la red la prima debería de ser como mínimo alrededor de los 5.4 cént€/kWh, mientras que si se promociona el biogás directo a caldera para uso industrial, esta prima se podrá ser de 1.2 cent€/kWh.

 

El coste de promocionar el uso directo a calderas es unas 4 veces inferior  al de la limpieza del biogás (upgrading).

 

Los beneficios asociados de generación de empleo, reducción de emisiones, mejora balanza comercial…, sobradamente permitirían al gobierno recuperar el coste de la “prima”.

 

CONCLUSIÓN:

 

Promover el biometano es rentable para un país y así lo entienden la mayoría de países Europeos. Si se quiere generalizar el biogás en España es necesario impulsar una normativa al respecto, que permita la aparición de estas plantas.

 

La promoción por parte del gobierno de plantas de biogás orientadas al consumo térmico sería muy rentable para el país. El coste ( ojo: no confundir con precio), en comparación con una planta de biometano sería unas 4 veces inferior. Si bien es complicado encontrar ubicaciones adecuadas, se podría promover algunas plantas de biogás “térmicas”, siendo muy rentable para el país y permitiendo que se continúe con el desarrollo de plantas de biogás, parado por Decreto en España desde hace prácticamente 6 años.